Flores de un jardín puritano

Menos tierra y más cielo: la sabiduría de elegir lo eterno

Spurgeon advierte que las ventajas mundanas no compensan la pérdida de los privilegios espirituales, y urge a anteponer la comunión con Dios y el servicio a la iglesia por encima de la ganancia material.

Las mayores ventajas mundanas no pueden compensar la pérdida de los privilegios espirituales, y sin embargo conocemos a muchos que apenas toman este asunto en consideración al elegir sus ocupaciones y posiciones en la vida.

Un comerciante gana lo suficiente para vivir con decencia y puede asistir a la casa de Dios, y dedicar parte de su tiempo y sus talentos al servicio de la iglesia. Sin embargo, le parece aconsejable cargarse con un trabajo adicional, y con ello se vuelve incapaz tanto de aprovechar a la iglesia como de ser aprovechado él mismo por los cultos de la casa del Señor. ¿Es este el camino de la sabiduría? ¿Puede este hombre decir que las palabras de Dios son para él más deseables que el oro, sí, que mucho oro fino?

Un joven se halla en una posición favorable, donde tiene un entorno piadoso y toda oportunidad para el progreso espiritual. Sin embargo, por unos pocos dólares más, se muda y pierde toda oportunidad de unirse a sus hermanos en la santa obra y el culto. ¿Es esto como debiera ser?

Si yo hubiera de elegir una casa para residir, desearía ser conocido como lo fue Justo, pues era «un hombre que adoraba a Dios, cuya casa estaba junto a la sinagoga». Por supuesto, el llamamiento, la salud o las circunstancias de uno podrían obligar a otra elección; pero yo daría siempre la preferencia a una habitación cerca de un ministerio del evangelio. Si hubiera de elegir un oficio, escogería uno que me dejara tiempo para el servicio del Señor Jesús. Si tuviera la opción de mi condición en la vida, preferiría tener menos tierra y más cielo, antes que más tierra y menos cielo.

Arguye un pobre estado de salud espiritual el que la masa de los que profesan ser cristianos calculen su posición única y enteramente por el dinero que les reporta. Ciertamente ellos lo saben, a menos que sean hipócritas empedernidos, que la vida de un hombre consiste mucho más en la devoción que disfruta, que en el tesoro que acumula.

Dios mío, concédeme gracia para poner siempre lo primero, primero; y lo último, último. Que yo use las balanzas de Pablo, que eran las balanzas del santuario, y considere como pérdida la ganancia que se obtiene perdiendo la comunión contigo; y como provecho inútil el que me vuelve menos provechoso para ti.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: I would rather have less earth and more Heaven!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura