Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Mi Dios suplirá todo lo que falta

Sin Cristo no habría suministro alguno; pero el Mediador a la diestra del Padre derrama de sus gloriosas riquezas todo consuelo y gracia según las necesidades de su pueblo.

¡Oh! Si no hubiese Cristo Jesús, no podría haber "suministro." Aullando en el infierno estarían nuestras miserables almas, si no hubiese un Mediador a la diestra del Padre; un bendito Jesús, lleno de amor, piedad y poder, coigual y coeterno en su naturaleza divina con el Padre y el Espíritu Santo, y sin embargo el Dios-Hombre, en quien "al Padre agradó que toda la plenitud habitase."

Si no hubiese tal bendito Mediador a la diestra de Dios, ni una gota de consuelo espiritual, ni una partícula de esperanza, ni una gracia o fruto del Espíritu que nos distinguiera de los condenados en el infierno, sería jamás nuestro lote o porción. ¡Oh! Nunca deberíamos olvidar el canal por el cual vienen estas misericordias; nunca, ni por un momento, pensar que podrían venir por otra Persona o de otra manera que por el unigénito Hijo de Dios, ahora en nuestra naturaleza, a su diestra, como nuestro Abogado, Mediador e Intercesor ante el Padre.

Y este suministro es "conforme a las riquezas de su gloria;" lo cual es, creo, un idiotismo hebreo que significa sus gloriosas riquezas, riquezas tan grandes, tan ilimitadas, tan insondables, que elevan el alma a tal altura de gloria que bien pueden llamarse "gloriosas." Y estas "en Cristo Jesús;" atesoradas en él, guardadas en él, y suministradas libremente de él, justamente según las necesidades y ejercicios del pueblo de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: May 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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