Mañana y noche

"Mi pueblo": el dulce título de la posesión divina

Las palabras "Mi pueblo" encierran elección, propiedad y amor eterno; el creyente puede comprobar por la fe si pertenece a ese número.

¡Qué dulce título, "Mi pueblo"! ¡Qué revelación alentadora: "Su Dios"! ¡Cuánto sentido encierran esas dos palabras, "Mi pueblo"!

Aquí hay especialidad. El mundo entero es de Dios; el cielo, aun el cielo de los cielos, es del Señor, y Él reina entre los hijos de los hombres. Pero de aquellos que ha escogido, que ha comprado para Sí, los llama de manera especial: "Mi pueblo".

En esta palabra está la idea de propiedad. De modo especial "la porción del Señor es Su pueblo; Jacob es la heredad de Su posesión". Todas las naciones de la tierra son Suyas; el mundo entero está en Su poder; con todo, Su pueblo, Su pueblo escogido, es más especialmente Su posesión, porque Él ha hecho más por ellos que por otros; los ha comprado con Su sangre; los ha acercado a Sí; ha fijado en ellos Su gran corazón; los ha amado con amor eterno, un amor que muchas aguas no pueden apagar, y que las revoluciones del tiempo jamás bastarán para disminuir en lo más mínimo.

Queridos amigos, ¿podéis, por la fe, veros en ese número? ¿Podéis mirar al cielo y decir: "¡Mi Señor y mi Dios, mío por esa dulce relación que me da derecho a llamarte Padre, mío por aquella santa comunión que me deleito en tener contigo cuando te dignas manifestarte a mí como no te manifestas al mundo"?

¿Podéis leer el Libro de la inspiración, y hallar allí las evidencias de vuestra salvación? ¿Podéis leer vuestro título escrito en sangre preciosa? ¿Podéis, por humilde fe, asiros de los vestidos de Jesús y decir: "¡Mi Cristo"? Si podéis, entonces Dios dice de vosotros, y de otros semejantes: "Mi pueblo"; porque si Dios es vuestro Dios, y Cristo es vuestro Cristo, el Señor ha mostrado gracia especial y peculiar para con vosotros: sois el objeto de Su elección, aceptados en Su amado Hijo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: May 5 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura