"¡Mis tiempos están en tus manos!" Salmo 31:15
¿No es esta verdad un gozo para ti, alma mía?
Sería una triste cosa para mí si mis tiempos estuvieran en mis propias manos, y me daría poca satisfacción saber que estuvieran en manos de un ángel. ¡Cuán descansado debería estar al saber que están en las manos traspasadas del Salvador! Él ve el fin desde el principio. Él sabe cómo dosificar mis tristezas y mis gozos.
Él sabe qué dar, y qué retener. Él sabe también cuándo dar, y cuándo quitar.
¡Pero, ay! ¡Cuán a menudo es mi corazón desconfiado, cuántas veces he murmurado bajo las difíciles disposiciones de su providencia! Oh, alma mía, avergüénzate y confúndete; humíllate en el polvo por haber llegado alguna vez a cuestionar la sabiduría o la bondad de los procederes de aquel que te amó tanto como para dar su vida por tu redención.
Ayúdame, oh Dios de mi salvación, en adelante, con confiada sencillez de niño y pacífica confianza, a entregarme por completo a ti, y a regocijarme en la seguridad de que "¡Mis tiempos están en tus manos!"
"Mis tiempos están en tu mano; ¿por qué dudar o temer? ¡La mano de mi Padre jamás hará llorar sin razón a su hijo!"
Fuente y atribución
Autor original: Autor desconocido
Título original: My times are in Your hand!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.