Dios mío, te bendigo porque has permitido que me acostara en mi sueño y despertara hoy en salvo. Que la oscuridad de otra noche se haya disipado y que ninguna sombra de pecado opaque el sol de tu favor y de tu amor. Concede que reciba cada amanecer como un vivo recordatorio de tu gracia, y como anticipo de la luz más grande con que, en Jesús, visitas el alma de tu pueblo y contemplamos a un Dios que perdona desde un trono de reconciliación y gracia.
Vengo a ti reconociendo mis transgresiones en toda su gravedad. No tengo nada para alegar en mi defensa: advertencias despreciadas, providencias menospreciadas, tu gracia resistida, tu Espíritu contristado. Por tus misericordias no me has dejado en el lugar donde el perdón se desconoce. Me regocijo porque en ti hay perdón, y sé que puedo llevar mis grandes pecados al gran Salvador. Danos humildad para despojar de toda otra confianza y arrojarme, quebrantado y penitente, a los pies de Aquel que llevó toda mi carga de transgresiones. Hazme sentir de nuevo ese refugio de tu nombre reconciliador: mi torre fuerte, a la que puedo correr y estar seguro. Que mis alegrías sean dulcificadas, mis tristezas santificadas y mi último día de vida sea consolado con la certeza: "Estoy en paz con mi Dios". Que tu favor ilumine cada escena y que el dulce sentido de tu amor reconciliador inunde mis ocupaciones; si la pena viene a oscurecer, tráceme de nuevo a tu presencia.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: FOR PARDON OF SIN
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.