El Hijo de Dios descendió y vivió en forma humana sobre la tierra para que los hombres vieran a Dios en la carne. Él dijo: «El que me ha visto, ha visto al Padre». Todo el amor, la mansedumbre, la paciencia, la compasión, la pureza, la verdad y la justicia que la gente vio en la vida de Jesús era sencillamente una revelación de Dios. Eso es cómo es Dios.
Ahora Cristo nos envía a nosotros a revelar a Dios a los hombres. Debemos mostrarles en nuestro carácter, disposición, espíritu y temperamento las cualidades de Dios. Si alguien nos pide que le digamos cómo es Dios, deberíamos poder decir con humildad y con verdad: «Estoy tratando de ser como Dios. Él vive en mí, y sus cualidades brillan en mi vida. Mírame y verás cómo es Dios».
Sé cuán tenue brilla en nosotros la belleza de Dios, aun en lo mejor; pero no podemos apartarnos de la verdad de que si somos de Cristo, él vive en nosotros. Pablo dijo más de una vez: «Sed imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo». Nosotros debemos poder decir lo mismo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - April 20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.