Pensamientos matutinos

Nacer de nuevo para vivir en paz con Dios

Nadie entra al reino con mente carnal ni corazón hostil. Nacer de nuevo es rendir la rebelión, someterse a Dios y unir corazón y vida a Cristo, recibiendo paz que supera culpa y miedo.

La Escritura deja claro que no puede entrar al reino una persona que sigue con su mente carnal y su corazón en rebelión. Sin un nuevo nacimiento, el ser humano llevaría al cielo su antigua hostilidad y su voluntad cerrada. Juan lo expresa con fuerza en el diálogo con Nicodemo: la entrada al reino exige nacimiento de agua y del Espíritu, no autosuficiencia ni rituales vacíos.

Nacer de nuevo significa abandonar la guerra contra Dios. Implica dejar la postura del acusador y aprender a someter el “yo” a la voluntad divina, afinando pensamientos y deseos con su voluntad. Cuando la criatura deja de contender, surge la reconciliación: lo que antes gritaba “apártate” cae al descansar en los brazos del Cordero. Entonces aparece una paz real, no frágil, en la que la conciencia ya no vive en temor constante sino en reverencia amorosa y obediencia gozosa.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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