La vida de nuestro adorable Señor fue una vida de continuo sufrimiento. Desde el momento en que entró en nuestro mundo se unió al sufrimiento. Se identificó con él en sus formas casi infinitas. Parecía haber nacido con una lágrima en el ojo, con una sombra de tristeza en su frente. Fue profetizado como "varón de dolores, experimentado en quebranto". Y, desde el momento en que tocó el horizonte de nuestra tierra, desde ese momento comenzaron sus sufrimientos.
No vino a entregarse a una vida de tranquilidad y reposo. No vino a beber la copa de los dulces terrenales.
¡Vino a sufrir!
¡Vino a llevar la maldición!
¡Vino a agotar la profunda copa de la ira!
¡Vino a llorar!
¡Vino a sangrar!
¡Vino a morir!
Nuestro Salvador fue un Salvador que llevaba la cruz.
Nuestro Señor fue un Señor sufriente.
Volvió la espalda a... los placeres, las riquezas, los lujos y aun las comodidades comunes de este mundo; prefiriendo una vida de... oscuridad, pobreza y sufrimiento.
Jesús... padeció hambre, padeció sed, trabajó, se entristeció, lloró, sufrió, sangró, murió.
Él... fue azotado, fue herido, fue escarnecido, fue herido, fue escupido, fue clavado en el madero, fue traspasado, fue muerto.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Born with a tear in His eye!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.