Vivir como Cristo en un mundo roto

Nadie recibe la corona sin el conflicto

Las tentaciones diarias son un campo de batalla donde se forjan el carácter y la fortaleza del creyente; las mejores cosas llegan después de la lucha, y el cielo es solo para los que vencen.

«Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en el paraíso de Dios». Apocalipsis 2:7

Las tentaciones diarias, que hacen de toda vida verdadera un conflicto tan doloroso de principio a fin, nos brindan constantes oportunidades para el crecimiento del carácter. Luchar es crecer en fortaleza. El arte del soldado solo puede aprenderse, y sus honores solo pueden ganarse, en el campo de batalla.

Si quieres crecer hasta la belleza del Maestro, debes aceptar los conflictos y pelear las batallas. Puedes vivir con facilidad si así lo deseas, rehuyendo toda lucha, pero entonces obtendrás poco de la vida que sea verdaderamente noble y digno. Las mejores cosas llegan siempre después de la batalla; debes abrirte camino luchando a través del campo para alcanzarlas. El cielo es solo para los que vencen. ¡Nadie recibe la corona sin el conflicto!

«Al que venciere, le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono». Apocalipsis 3:21

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: No one gets the crown — without the conflict!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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