Ninguna arma formada contra nuestro Señor Jesús prosperará. Él escapó, no porque temiera sufrir, sino porque su hora aún no había llegado. Y aquel que supo librarse a sí mismo, sabe cómo librar a los justos de sus tentaciones, y cómo abrirles un camino de escape. Los perseguidores pueden arrojar a Cristo y a su evangelio de su propia ciudad o país, pero no pueden arrojarlo a Él ni arrojarlo del mundo. Cuando conocemos a Cristo por la fe en nuestros corazones, comprobamos que todo lo que la Escritura dice de Él es verdadero.
Juan Capítulo 11
La enfermedad de Lázaro (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — John 10:39-42
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.