«Soportaos unos a otros y perdonad cualquier agravio que tengáis unos contra otros. De la manera que el Señor os perdonó, perdonad también vosotros.» Colosenses 3:13
A veces los hombres insisten en usar nuestra vida o nuestro trabajo como un sendero hacia alguna meta o ambición propia. Naturalmente resentimos tal injusticia. Pero, después de todo, ¿es necesario que nos mortifiquemos en exceso por tal trato?
Si tan solo nos mantenemos dulces, sin permitir que la ofensa o la injusticia nos amarguen, abrigando siempre el espíritu de un amor alegre y paciente, salimos ganando. El hombre que hace lo mezquino o lo opresivo es el hombre que pierde. Solo necesitamos vigilar que ninguna amargura entre en nuestro corazón, soportando la ofensa como nuestro Maestro la soportó, entregándonos pacientemente a Aquel que juzga justamente.
«Cuando le maldecían, no respondía con maldiciones; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a Aquel que juzga justamente.» 1 Pedro 2:23
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: CHERISH NO RESENTMENT
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.