Oigo a alguien decir: «Bueno, señor, parece usted un fatalista».
No, lejos de ello. Hay precisamente esta diferencia entre el destino y la providencia. El destino es ciego, pero la providencia tiene ojos. El destino es ciego, una cosa que tiene que ser; es simplemente una flecha disparada de un arco, que debe volar hacia adelante, pero no tiene blanco. No así la providencia; la providencia está llena de ojos. Hay un designio en todo, y un fin que debe cumplirse. Dios obra todas las cosas juntamente para bien.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — I hear one say, "Well, sir, you seem to be a fatalist
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.