Quienes pretendan establecer cualquier otro camino al cielo distinto del que revela el evangelio de Cristo, se encontrarán lamentablemente equivocados. El apóstol inculca en los gálatas un debido sentido de su culpa al abandonar el camino de justificación del evangelio; sin embargo, los reprende con ternura, y los presenta como arrastrados a ello por las artimañas de algunos que los perturbaban. Al reprender a otros, debemos ser fieles, y no obstante procurar restaurarlos con espíritu de mansedumbre. Algunos querían poner las obras de la ley en el lugar de la justicia de Cristo, y así corrompieron el cristianismo. El apóstol denuncia solemnemente como maldito a todo el que intente poner un fundamento tan falso. Todos los evangelios distintos del de la gracia de Cristo, ya sean más lisonjeros para el orgullo farisaico, o más favorables a los deseos mundanos, son invenciones de Satanás. Y mientras declaramos que rechazar la ley moral como regla de vida tiende a deshonrar a Cristo y destruir la verdadera religión, también debemos declarar que toda dependencia para la justificación en las buenas obras, ya sean reales o supuestas, es tan fatal para los que en ella perseveran. Mientras somos celosos de las buenas obras, cuidemos de no ponerlas en el lugar de la justicia de Cristo, ni de proponer nada que pueda llevar a otros a tan terrible engaño.
Prueba la autoridad divina de su doctrina y misión; y declara lo que fue antes de su conversión y llamamiento (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Galatians 1:6-9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.