Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores. Esta verdad sostiene toda esperanza. Su compasión no pone distancia: se acercó al caído y al culpable. Su poder también lo confirma, porque al morir en lugar nuestro abrió un camino real y seguro, y su promesa queda sellada al vencer la muerte. La salvación no depende de la historia impecable ni del brillo de nuestras emociones, ni de la cantidad de conocimientos teológicos. A veces la fe más modesta es la más verdadera cuando reconoce que Cristo basta.
Si hoy sostienes una oración temblorosa, si apenas puedes dar un paso hacia la cruz, escucha esta buena noticia: ese mínimo de fe genuina ya recibe salvación presente y vida eterna futura. Hay lugar para el penitente que tiembla y para el corazón endurecido que se rinde al fin. La gracia que descendió a la profundidad de nuestra culpa también llega al rincón de tu vergüenza y te renueva. Jesús sufrió hasta lo sumo para salvarte hasta lo último, y ninguna falta suya ni tuya impide que hoy seas recibido con misericordia.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - January 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.