Flores de un jardín puritano

No juegues con la religión: el terrible precio de la hipocresía

Una advertencia sobre el formalismo y la apariencia de piedad: la verdad eterna al fin pondrá al descubierto toda falsedad religiosa.

«Mical puso una estatua en la cama de David y, cubriéndola con las vestiduras de David, hizo que los mensajeros de Saúl creyesen que era el propio David, enfermo en cama. Así también, muchas personas se cubren con ciertas acciones externas pertenecientes a la religión, y el mundo las cree verdaderamente santificadas y espirituales; cuando, en realidad, no son más que estatuas de devoción para con Dios.»

El formalismo es una vana apariencia, y al fin será descubierto, y el engaño dejará de imponerse a nadie. ¡De todos los asuntos, la religión es el peor con el que se puede jugar! Puede ser fácil imitarla, pero el precio que habrá que pagar por tal hipocresía será terrible.

Si los hombres han de representar un papel prestado, que imiten a los príncipes de este mundo. Que vayan a sus teatros si quieren llevar una máscara; hacerlo en la casa de Dios es un insulto que el Señor no tolerará. La mejor imitación de la religión hará que su poseedor llore para siempre cuando la mano de la verdad eterna ponga al descubierto su falsedad.

Oh Tú, que eres «la verdad», líbrame de toda pretensión, y haz que yo sea en verdad aquello que profeso ser.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Of all matters, religion is the very worst to play with!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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