"Dios muchas veces obra en contra de las apariencias exteriores. Cuando los ladrillos se duplicaron, ¿quién esperaría liberación? Así como la lengua hebrea debe leerse al revés, o como el sol retrocediendo diez grados en el reloj de Aaz fue señal de la recuperación de Ezequías, así la providencia divina debe leerse al revés. José fue hecho esclavo para que fuera hecho favorito. ¿Quién habría pensado que... el calabozo fuera el camino a la corte, que el error fuera un medio para aclarar la verdad, y que la esclavitud abriera camino a la libertad?"
Así hemos encontrado que la enfermedad obra para nuestra salud, y la pobreza promueve nuestra riqueza. Nuestros peores días han resultado ser nuestros mejores días, y nuestra condición baja nos ha levantado en alto. Cuando vienen las tormentas podemos recibirlas con gusto, pues traen bendición en sus alas. Pero cuando nuestra calma es larga y profunda, debemos estar alerta, no sea que de ello venga estancamiento y enfermedad.
La ciencia habla de curar por semejanzas; pero el Médico celestial cura tanto por semejanzas como por contrarios. De hecho, ¡Él dobla todas las cosas a Su propósito gracioso!
Juzgar Sus procedimientos es locura e ingratitud. ¿Qué podemos saber? Especialmente, ¿qué podemos saber de Su diseño y propósito, mientras Su obra aún está en el yunque? Nuestros juicios, en su mejor estado, son solo una locura moderada.
No somos profetas ni hijos de profetas, y sería sabio que no especuláramos más sobre los resultados de Sus operaciones divinas, sino que creyéramos firmemente y esperáramos con paciencia hasta que la providencia llegue a la flor y a la semilla, y Dios sea Su propio intérprete.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: His work is yet on the anvil!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.