«El mundo es un gran teatro, y los espectadores son Dios y los ángeles. Confieso que poco pensamos en ello; hay tal liviandad necia en nuestras mentes. Para nosotros, el mundo es como un collado de hormigas; tú te quedas mirando, y ellas suben y bajan sin pensar que estás allí. Así también el Señor está junto a nosotros y observa todos nuestros movimientos, y nosotros subimos y bajamos como hormigas atareadas sin pensar en la presencia de Dios entre nosotros. Vivimos en un gran afán y estrépento de negocios, y tenemos pocos pensamientos de Dios.» Hebreos 4:13
¡Señor, que no sea yo una simple hormiga sobre el collado del mundo! Pero ya que me has dado entendimiento, ayúdame a emplearlo en ti, para que así pueda elevarme al verdadero nivel de un ser inteligente e inmortal.
¿Cómo puedo desatender a mi Dios, a mi Padre, a mi todo? ¿Cómo puedo dejarme absorber por estas bagatelas, mientras tú estás tan cerca de mí, pidiendo mi amor y probando tu derecho a él al cargar cada día sobre mí tus beneficios?
¡Qué mero insecto soy! ¿Por qué soy así? ¿Por qué he de vivir como un insecto, cuando me has hecho un poco menor que un ángel? Nunca me elevaré a lo que debiera ser, a menos que te reveles en mí y a mí por tu buen Espíritu. Líbrame de aquella liviandad necia que me hace llenar la mente con vanidades despreciables, y ayúdame a recordarte seriamente, y el día en que comparezca ante tu tribunal de juicio.
«No hay nada en toda la creación que esté oculto a la vista de Dios. Todo está descubierto y expuesto ante los ojos de aquel a quien debemos rendir cuentas.» Hebreos 4:13
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Lord, let me not be a mere ant on the world's hill!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.