No soy mío. Pertenezco al Hijo de Dios. Él me escogió con un amor eterno. Me hizo para sí mismo. Me compró con su propia sangre preciosa. Me salvó por su gracia todopoderosa. Sojuzgó mi corazón con su misericordia y hace que me entregue voluntariamente a su dominio. No tengo nada propio. Soy suyo. Todo cuanto ha puesto en mis manos —mi tiempo, mis talentos, mis bienes, aun mi familia— lo ha puesto en mis manos para usarlo para él, su reino, su pueblo y su gloria.
Fuente y atribución
Autor original: Don Fortner
Título original: Don Fortner quotes — 9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Don Fortner, publicado originalmente en Grace Gems.