Aunque este mensaje se refería a la descendencia de Israel, puede provechosamente servirnos como un llamamiento a nosotros mismos. Naturalmente somos tardíos para todas las cosas buenas, y es una lección de gracia aprender a ir hacia adelante en los caminos de Dios.
Lector, ¿eres tú inconverso—pero deseas confiar en el Señor Jesús? Entonces no te detengas. El amor te invita, las promesas te aseguran el éxito, la sangre preciosa prepara el camino. No dejes que los pecados ni los temores te estorben—sino ven a Jesús tal como eres.
¿Anhelas orar? ¿Quieres derramar tu corazón delante del Señor? No te detengas. El trono de la gracia está preparado para los que necesitan misericordia; los clamores de un pecador prevalecerán con Dios. Eres invitado, antes bien, eres mandado a orar; ven, pues, con denuedo al trono de la gracia.
Querido amigo, ¿ya eres salvo? Entonces no te detengas en cuanto a la unión con el pueblo del Señor. No descuides las ordenanzas del bautismo y de la Cena del Señor. Puedes ser de carácter tímido—pero debes luchar contra ello, no sea que te lleve a la desobediencia. Hay una dulce promesa hecha a los que confiesan a Cristo—de ningún modo la pierdas, no sea que vengas a estar bajo la condenación de los que le niegan.
Si tienes talentos—no te detengas en usarlos. No atesores tu riqueza, ni desperdicies tu tiempo; no dejes que tus habilidades se oxiden, ni que tu influencia quede sin uso. Jesús no se detuvo—imítale siendo el primero en las abnegaciones y los sacrificios personales.
No te detengas en la comunión íntima con Dios, en la apropiación decidida de las bendiciones del pacto, en el adelanto en la vida divina, en el escudriñamiento de los preciosos misterios del amor de Cristo.
Tampoco, amado amigo, seas culpable de detener a otros con tu frialdad, aspereza o sospechas. Por amor a Jesús, avanza tú mismo y anima a otros a hacer lo mismo. El infierno y las filas de la superstición y la incredulidad avanzan al combate. ¡Oh soldados de la cruz, no os detengáis!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: October 20 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.