¡Nuestras manos torpes! «Yo sé que todo lo puedes, y que ningún pensamiento se te impide.» Job 42:2 No podemos hacer lo que deseamos hacer. Muchos de nuestros propósitos se ven frustrados. Deseamos hacer cosas buenas y hermosas, y lo intentamos, pero nuestros logros reales quedan muy por debajo de nuestros deseos. Nuestras manos torpes no pueden dar forma a la belleza que nuestros corazones sueñan. Nuestra debilidad vacilante no puede hacer las cosas valientes a las que nuestras almas aspiran. Ningún artista plasma nunca en su lienzo toda la belleza de su ideal. Ningún cantante expresa jamás toda la música que arde dentro de él al cantar. Ningún orador elocuente pronuncia jamás todo lo que siente al abogar por la verdad o por la justicia. Así en toda nuestra vida, solo hacemos una pequeña parte de lo que nos esforzamos por hacer. Salimos por la mañana con propósitos de utilidad, de vida verdadera, de bondad de corazón, de paciencia, de victoria; pero al atardecer encontramos solo pequeños fragmentos de estas buenas intenciones realmente llevados a cabo.
¡Pero los planes y propósitos de Dios se cumplen todos! Ningún poder puede resistirle, ni frustrar su voluntad. Fue en este pensamiento que Job halló paz en su larga y dolorosa prueba: todas las cosas estaban en las manos de Dios, y nada podía impedir sus designios de amor.
Nuestro Dios es infinitamente fuerte. En medio de todas las confusiones, contiendas y problemas terrenales, su mano se mueve, sacando bien del mal para los que en él confían. Él ejecuta todos sus propósitos de bien. Nunca se le impide bendecir a sus hijos. «Yo sé que todo lo puedes, y que ningún pensamiento se te impide.» Job 42:2
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Treasures from J. R. Miller — 30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.