Comentario Devocional y Práctico

Nuestras palabras revelan el corazón que las produce

Las palabras son arroyos del corazón: solo la gracia de Dios puede sanar la fuente y purificar nuestro habla.

El lenguaje de los hombres descubre de qué país son, y también de qué espíritu son. El corazón es la fuente, las palabras son los arroyos. Una fuente turbulenta y un manantial corrupto deben lanzar arroyos turbios y desagradables. Nada sino la sal de la gracia, echada en el manantial, sanará las aguas, sazonará el habla y purificará la comunicación corrupta. Un hombre malo tiene un tesoro malo en su corazón, y de él saca cosas malas. Las pasiones y corrupciones, que habitan y reinan en el corazón, son un tesoro malo, del cual el pecador saca malas palabras y acciones, para deshonrar a Dios y herir a otros. Velemos constantemente sobre nosotros mismos, para que hablemos palabras acordes al carácter cristiano.

Los escribas y fariseos reprendidos por pedir una señal (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 12:33-37

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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