Las palabras de Jesús

Nuestro destino final no es una casa común

La tierra es paso, no destino. Jesús promete una casa permanente donde toda herida y cansancio cede ante su presencia. Saber que hay moradas eternas nos enseña a vivir ligeros de pesos y firmes en esperanza.

El mensaje de hoy corrige nuestra ansiedad por permanecer. Siendo peregrinos, no nos aferramos a lo que inevitablemente pasa. La casa del Padre no es una metáfora de confort temporal, sino una realidad de pertenencia eterna donde hay lugar para todos los que confían en Cristo.

Esto transforma la forma de vivir la vida presente. Las pruebas y pérdidas de este mundo siguen siendo dolorosas, pero no absolutas. Pensar en la morada eterna no nos aleja del servicio ahora; lo purifica y lo orienta. El creyente aprende a caminar ligeramente, sin idolatrar lo material, porque su esperanza está sembrada en la casa del Padre.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: THE MANY MANSIONS

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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