Perlas de Spurgeon

Nuestro precioso Espíritu Santo intercede

El Espíritu Santo defiende nuestra causa ante Cristo con gemidos inefables, sosteniendo el corazón abrumado cuando las palabras no alcanzan para orar.

El Espíritu Santo defiende nuestra causa ante Jesucristo, con gemidos que las palabras no pueden expresar. ¡Oh, alma mía! Estás a punto de estallar dentro de mí. ¡Oh, corazón mío! Estás henchido de dolor. La marea ardiente de mi emoción desbordaría pronto los cauces de mis venas. Anhelo hablar, pero el mismo deseo encadena mi lengua. Deseo orar, pero la vehemencia de mi sentir refrena mi lenguaje. Hay un gemir dentro que no puede articularse.

¿Sabes quién puede articular ese gemido? ¿Quién puede entenderlo, quién puede ponerlo en lenguaje celestial, y pronunciarlo en una lengua celeste, de modo que Cristo pueda oírlo? ¡Oh, sí! Es Dios el Espíritu Santo; Él defiende nuestra causa ante Cristo, y entonces Cristo la defiende ante Su Padre. Él es el abogado que hace intercesión por nosotros, con gemidos que las palabras no pueden expresar.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — Our Precious Holy Spirit

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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