"Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí, porque en ti se refugia mi alma." Salmo 57:1
Ninguno de nosotros puede hallar jamás un refugio en otra puerta, sino en la puerta de la misericordia divina. Pero aquí el más vil de los pecadores puede encontrar un amparo eterno; y no un amparo frío solamente, pues la misericordia de Dios es "tierna." Huyemos para refugiarnos, y lo encontramos. Muros fuertes cierran el paso a todo enemigo que nos persigue y nos cubren de toda tormenta.
Entonces, cuando comenzamos a regocijarnos en nuestra seguridad — descubrimos que estamos dentro de un dulce hogar, y no simplemente en un refugio seguro. Nuestro refugio está en el corazón mismo de Dios; y ningún seno materno fue jamás un nido tan cálido para su propio hijo, como lo es la misericordia divina para todos los que en ella hallan refugio.
"Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones." Salmo 46:1
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Our refuge is in the very heart of God!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.