Cuando Simón y Andrés oyeron el llamamiento de Jesús, obedecieron de inmediato y sin vacilación.
De la misma manera, si nosotros aplicáramos siempre con puntualidad y resuelto celo lo que oímos, entonces nuestra asistencia a los medios de gracia y nuestra lectura de buenos libros no podrían dejar de enriquecernos espiritualmente.
No perderá su pan quien se ha cuidado de comerlo enseguida. Tampoco puedes ser privado del beneficio de la enseñanza que lees u oyes, si la pones en práctica de inmediato.
La mayoría de los lectores y oyentes se conmueven hasta el punto de proponer enmendarse. Pero, ¡ay!, su resolución es una flor que nunca brota, y por tanto no da fruto alguno. Esperan, vacilan, y luego olvidan.
¡Ese funesto mañana está teñido de rojo con la sangre de hermosas resoluciones!
Nos preocupa mucho que nuestro librito de devociones no sea estéril, y por ello oramos para que los lectores no sean solo lectores, sino hacedores de la palabra.
¡La práctica de la verdad es la lectura más provechosa de ella! Si el lector es impresionado por algún deber mientras hojea estas páginas, apresúrese a cumplirlo antes de que el santo fervor se haya apartado de su alma. ¡No des lugar al diablo por medio de la demora! Apresúrate mientras la oportunidad y el deseo se conjugan felizmente. Dichoso el escritor que se encuentre con lectores resueltos a poner en práctica sus enseñanzas; su cosecha será centuplicada, y su Maestro recibirá gran honra. ¡Ojalá que tal sea nuestra recompensa sobre estas breves meditaciones y apresuradas sugerencias! ¡Concédelo, Señor, a tu siervo!
«No se contenten solo con escuchar la palabra, de modo que se engañen a sí mismos. ¡Hagan lo que ella dice!» Santiago 1:22
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 20 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.