Vivir como Cristo en un mundo roto

Orando por nuestra nación y sus gobernantes

Un llamado a incluir en nuestras oraciones diarias a la nación, a quienes nos gobiernan y a todas nuestras instituciones, para que la justicia y la piedad prevalezcan en la tierra.

"Exhorto, pues, ante todo, que se hagan rogativas, oraciones, intercesiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador" 1 Timoteo 2:1-3

Necesitamos orar mucho por nuestro país. A menudo fallamos en esto, limitando nuestras oraciones solo a nosotros mismos y a nuestro pequeño mundo. Ciertamente, nuestro país debería tener un lugar en las oraciones diarias de cada cristiano. Quienes nos gobiernan deberían ser recordados continuamente. Son solo seres humanos y necesitan sabiduría y dirección divinas. Son personas sometidas a la influencia de los partidos, y necesitamos orar para que sean mantenidos libres de cualquier control que los lleve a olvidarse de Dios. Necesitamos orar por nuestras instituciones, para que sean conservadas puras y santas, y para que la justicia prevalezca en toda la tierra. Necesitamos orar por todo nuestro pueblo, para que sean hechos buenos ciudadanos, y para que la rectitud y la integridad los caractericen. "Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor."

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Praying for our country

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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