Pensamientos matutinos

Orar con valentía: cuando la sangre abre el santuario

Sin apelar al sacrificio de Cristo, la oración se empobrece. Su sangre es el derecho real que nos permite entrar con confianza, no como rituales vacíos.

La eficacia de la oración no depende de nuestra elocuencia. Puede haber palabras abundantes y, aun así, oración sin fuego si ignoramos al Mediador. La sangre de Jesús no es un dato decorativo: es la gran puerta de entrada al Santuario y el fundamento de todo clamor. Cuando la recordamos como camino vivo, nuestras peticiones cambian de tono: dejamos de negociar y empezamos a suplicar desde la reconciliación.

El acceso que Cristo abrió no elimina la reverencia; la purifica. Entramos con atrevimiento humilde, sabiendo que Dios no nos mira como deudores culpables, sino como hijos reclamados por la sangre de su Hijo. Por eso la iglesia debe volver a hablar de cruz y perdón en cada hogar, en el púlpito y en su vida común. Allí la oración recupera su poder: no son discursos, sino adoración fiel en el trono de gracia.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - March 30

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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