Pecamos contra nuestro amigo cuando no oramos por él. De todos los modos de hacer el bien y mostrar bondad, la oración es el mejor. A veces nos sorprendemos diciendo a alguien en gran aflicción: «Lamento no poder hacer nada por ti; solo puedo orar por ti». Pero si de veras oramos, hacemos lo mejor que podríamos hacer, pues Dios sabe ayudarle mejor que nosotros.
Con frecuencia, la ayuda que daríamos solo le haría daño: quitaríamos cargas que más le convendría llevar un poco más, o allanaríamos un camino que más valdría dejar áspero. Siempre corremos el riesgo de estorbar la obra de Dios en una vida cuando intervenimos con nuestros propios recursos. Lo mejor que podemos hacer por el otro es orar, confiando su camino al Padre que sabe dar lo que cada uno necesita.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - September 30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.