No fue eso lo que dio a Pablo su genio, su lógica irresistible y su noble oratoria, sino que los consagró a la causa de Cristo: tocando sus labios como con un carbón encendido del altar, lo convirtió en un tal maestro de la sagrada elocuencia que conmovía a la multitud, humillaba el orgullo de los reyes y obligaba a sus propios jueces a temblar.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 935
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.