"En volviendo y descansando seréis salvos; en quietud y confianza estará vuestra fuerza." Isaías 30:15
"Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas." Lucas 21:19
Los cristianos deben sufrir con paciencia; y la paciencia es su armadura, mientras Dios pelea por ellos. Pero cuando no estamos dispuestos a sufrir, y andamos quejándonos por todas partes y buscando consuelo humano o tratando de librarnos por nuestros propios artificios, perdemos el consuelo de la ayuda del Señor; revolvemos el nido de avispas de nuestros pensamientos desordenados y acarreamos más problemas sobre nosotros mismos y sobre los demás; antes bien, estamos luchando contra Dios, quien mediante esto se propone curar nuestra impaciencia, orgullo y enojo. Cuanto más irritables seamos, más desesperada es nuestra enfermedad; y, por consiguiente, tanta más necesidad tenemos de pruebas tan agudas pero sanas de aflicción para mortificar estas malas pasiones. Por tanto, no debemos presuntuosamente murmurar ni quejarnos, pues ello solo empeorará lo malo. El que por impaciencia huye de una aflicción, puede correr a otras diez; y aunque fuera posible librarnos de la aflicción, con todo, la ayuda no sería tan gloriosa y bendita como si hubiéramos esperado la ayuda del Señor.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — December 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.