Bajo el nuevo pacto, o dispensación del evangelio, se puede obtener perdón pleno y definitivo. Esto hace una inmensa diferencia entre el nuevo pacto y el antiguo. Bajo el antiguo, los sacrificios debían repetirse con frecuencia, y después de todo, mediante ellos solo se obtenía perdón en cuanto a este mundo. Bajo el nuevo, un solo Sacrificio basta para procurar, para todas las naciones y edades, el perdón espiritual, o sea, la liberación del castigo en el mundo venidero. Con razón este pacto es llamado nuevo. Que nadie suponga que las invenciones humanas pueden aprovechar a quienes las ponen en lugar del sacrificio del Hijo de Dios. ¿Qué queda, pues, sino que busquemos un interés en este Sacrificio por la fe, y su sello en nuestras almas por la santificación del Espíritu para obediencia? De manera que, por la ley escrita en nuestros corazones, podamos saber que estamos justificados, y que Dios no recordará más nuestros pecados.
Un argumento a favor de la santa osadía del creyente en su acceso a Dios por Jesucristo, y a favor de la constancia en la fe, y del amor y deber mutuos (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Hebrews 10:11-18
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.