El apóstol Pedro no manda, sino que exhorta. No reclama poder para gobernar sobre todos los pastores e iglesias. Fue el honor singular de Pedro y de unos pocos más ser testigos de los sufrimientos de Cristo; pero es privilegio de todos los verdaderos cristianos participar de la gloria que ha de revelarse. Estos cristianos pobres, dispersos y sufridores eran el rebaño de Dios, redimidos para Dios por el gran Pastor, viviendo en santo amor y comunión, conforme a la voluntad de Dios. También son honrados con el título de herencia o clero de Dios; su porción especial, escogidos como su propio pueblo, para gozar de su favor especial y rendirle un servicio especial. Cristo es el Pastor principal de todo el rebaño y la herencia de Dios. Y todos los ministros fieles recibirán una corona de gloria que no se marchita, infinitamente mejor y más honorable que toda la autoridad, la riqueza y el placer del mundo.
Los cristianos jóvenes deben someterse a sus ancianos, y ceder con humildad y paciencia a Dios, y ser sobrios, vigilantes y firmes en la fe (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Peter 5:1-4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.