Comentario Devocional y Práctico

Pedid, buscad, llamad: el trono de la gracia abierto a todos

La oración como medio designado para obtener lo que necesitamos, con la certeza de que todo aquel que pide con fe recibe, pues nuestro Padre celestial sabe lo que nos conviene.

La oración es el medio designado para obtener lo que necesitamos. Orad; orad a menudo; haced de la oración un asunto serio, y sed serios y fervorosos en ella. Pedid, como un mendigo pide limosna. Pedid, como un viajero pregunta por el camino. Buscad, como quien busca algo valioso que ha perdido; o como el mercader que busca hermosas perlas. Llamad, como quien desea entrar en una casa golpea a la puerta. El pecado ha cerrado y atrancado la puerta contra nosotros; mediante la oración llamamos. Todo cuanto pidáis, conforme a la promesa, os será dado, si Dios ve que os conviene, ¿y qué más podríais desear? Esto se aplica a todos los que oran debidamente; todo aquel que pide recibe, sea judío o gentil, joven o anciano, rico o pobre, encumbrado o humilde, amo o siervo, letrado o indocto, todos son igualmente bienvenidos al trono de la gracia, si se acercan con fe. Se explica mediante una comparación tomada de los padres terrenales y su prontitud para dar a sus hijos lo que piden. Los padres muchas veces son neciamente indulgentes, pero Dios es omnisciente; él sabe lo que necesitamos, lo que deseamos y lo que nos conviene. Jamás supongamos que nuestro Padre celestial nos mandaría orar para luego negarse a escuchar, o darnos algo que nos hiciera daño.

El camino ancho y el camino estrecho (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 7:7-11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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