"Y también el que lucha, no es coronado si no lucha legítimamente." 2 Timoteo 2:5
"Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia." Mateo 11:12
Si no pueden esperar ser coronados los que se esfuerzan, pero no legítimamente, ¿qué será de los que no se esfuerzan en absoluto? Oh Señor, concede a mi alma tanto dirigirla como fortalecerla, para que te glorifique resistiendo y venciendo a todos mis adversarios espirituales. Con humilde dependencia de tu gracia, saldré y pelearé la buena batalla de la fe, hasta que llegue la hora dichosa en que el Capitán de salvación me llame a dejar el combate, a abandonar la escena de la vigilancia y de la prueba, y yo exclame con gozo: "¡Gracias sean a Dios, que me da la victoria por medio de Jesucristo nuestro Señor!" Alma mía, tienes enemigos que vencer y un reino que obtener. Ha de tomarse la armadura de Dios, y ha de buscarse la fuerza de Dios. Ningunas otras armas vencerán a tus enemigos; ninguna otra fuerza es suficiente para tu obra. Pero con la fuerza de Dios, revestido de la armadura de justicia, el más débil vencerá, y el cojo tomará la presa. Toma, pues, para ti toda la armadura de Dios, para que puedas resistir en el día malo, y, habiendo hecho todo, estar firme.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 24
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.