Que vivamos como quienes aguardan una gloriosa inmortalidad. Señor, que recordemos habitualmente que aquí somos peregrinos y extranjeros. ¡Oh, sé nuestra guía constante en todos nuestros caminos! Que nunca vayamos sino a donde Tú nos dirijas. Que nunca vacilemos cuando y donde Tú nos llames. Que no cuestionemos los decretos de Tu amor infinito. Que sintamos que todas las circunstancias de la vida—sus alegrías y sus tristezas—sus consuelos y sus cruces—están ordenadas por Ti en adorable sabiduría. Nuestro camino podría haber estado cercado de espinas, pero ha estado lleno de misericordia.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 35
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.