Nuestra vida aquí es apenas un vapor. Somos peregrinos y extranjeros sobre esta tierra, simples transeúntes sin morada fija o establecida, que atraviesan este mundo sabiendo que no es nuestro hogar ni nuestro lugar de descanso. El apóstol, por tanto, nos exhorta a pasar este tiempo, largo o breve, de nuestro destierro terrenal bajo la influencia y el ejercicio del temor piadoso. Estamos rodeados de enemigos que, por así decirlo, buscan nuestra vida, y por eso se nos llama a movernos con gran cautela, sabiendo cuán fácilmente podemos resbalar y caer, herir nuestra propia conciencia, entristecer a nuestros amigos, complacer a nuestros adversarios y atraer sobre nosotros una nube de oscuridad que pueda prolongarse sobre el alma.
La vida de aquí abajo no es de descanso y quietud, sino de guerra, de conflicto, de carrera, de una lucha que no es solo contra carne y sangre, sino contra principados y potestades y las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestiales. Hemos de temer más a NOSOTROS MISMOS que a cualquier otra cosa, y considerar nuestra propia carne como nuestro mayor enemigo. Este temor no es un temor servil y legal, como aquel del que habla Juan cuando dice que «tiene tormento», sino ese temor santo, piadoso y filial que es el primer fruto y la marca de la gracia del pacto, y que es «manantial de vida, para apartarse de los lazos de la muerte». ¡Cuán necesario es, pues, pasar el tiempo de nuestra peregrinación en el ejercicio de este temor reverente! Y que nadie piense que este temor filial es incompatible con la fe en sus más altos vuelos ni con el amor en sus más dulces goces.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: April 23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.