Muchos dicen que la perfección es imposible y por eso la abandonan. Pero la meta alta no nos destruye, nos ordena. Si nuestros ideales son bajos, nuestras vidas terminarán siendo pequeñas.
Jesús nos recordó: «Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto». No se trata de una perfección instantánea sin proceso, sino de mirar siempre al modelo de Cristo como norma que transforma.
El niño que aprende a escribir no produce una caligrafía impecable en la primera hoja, pero mejora cuando practica. Así también con la santidad: comenzamos donde estamos y avanzamos con disciplina, arrepentimiento y gracia.
Hoy Dios no nos pide ser ya lo que aún no somos, nos pide avanzar hacia la belleza de su carácter con obediencia paciente.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - January 16
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.