Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Perfecta paz mirando solo a Jesús

La paz se pierde solo cuando la roba el orgullo o un afecto sin guarda; conservarla exige vivir mirando a Jesús, el Cordero que quita el pecado y nuestra paz por su cruz.

"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado. Confía en Jehová para siempre, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos." Isaías 26:3-4

"Tome fuerza de mi mano, y haga paz conmigo; sí, haga paz conmigo." Isaías 27:5

Para gozar de una paz inalterable, debe cuidarse mucho de no mirar ni depender de nada en nosotros mismos, puesto que todo es imperfecto y siempre lo será. Hemos de confiar solo en el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, para alimentar nuestras almas continuamente en este evangelio de paz, y buscarle siempre mediante oración diligente, velando, fieles, tranquilos y humildes; porque nunca perdemos nada de nuestra paz, sino cuando nos la roban el orgullo u otros afectos sin guarda.

Alma mía, recuerda que Jesús es tu paz. Él hizo la paz por la sangre de su cruz. Te habla paz en su preciosa palabra. Te da paz por su Espíritu Santo. Solo mirando a Jesús y viviendo de Jesús puedes ser guardado en paz. Cuando el yo está en la cruz y Jesús en el trono, entonces, y solo entonces, tenemos perfecta paz.

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — March 18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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