«Cuando pasa la tormenta, el impío desaparece, pero el justo permanece firme para siempre.» Proverbios 10:25
«No temáis. Estad firmes, y ved la salvación de Jehová, que él os accomplishará hoy.» Éxodo 14:13
Una de las primeras cosas que se enseñan en el entrenamiento militar es aprender a mantener la posición. Los soldados veteranos dirán que no hay nada que ponga a prueba tanto el valor y la obediencia como el tener que quedarse quieto en el campo y sostener una posición frente al enemigo. Muchas veces la batalla depende simplemente de permanecer firmes.
El mismo principio se aplica en toda la vida. Gran parte del deber cristiano no es un trabajo activo y bullicioso, sino una espera silenciosa y paciente. Llegan muchas veces en la experiencia de cada uno de nuestros vidas en que la victoria no puede ganarse de ninguna otra manera. Debemos quedarnos quietos y esperar a Dios. Un daño incalculable se produce en nuestras vidas personales porque somos impacientes y no podemos esperar el llamado divino a avanzar.
«Por tanto, hermanos míos amados, estad firmes!» 1 Corintios 15:58
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Stand still!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.