Ningún deber puede cumplirse debidamente si no perseveramos en ferviente oración, velando en ella con acción de gracias. El pueblo debe orar de manera particular por sus ministros. Se exhorta a los creyentes a tener una conducta recta hacia los incrédulos. Cuiden en toda conversación con ellos de hacerles bien, y recomienden la religión por todos los medios adecuados. La diligencia en redimir el tiempo recomienda la religión a la buena opinión de los demás. Aun lo que es solo descuido puede causar un prejuicio duradero contra la verdad. Que toda conversación sea discreta y oportuna, como corresponde a los cristianos. Aunque no siempre sea de gracia, debe ser siempre con gracia. Aunque nuestra conversación verse sobre lo común, debe ser de manera cristiana. La gracia es la sal que sazona nuestra conversación y la preserva de corromperse. No basta con responder lo que se pregunta, si no respondemos también debidamente.
El apóstol remite a otros para que den cuenta de sus asuntos.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Colossians 4:2-6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.