Verdades bíblicas ilustradas

Pintar a Cristo para que otros digan: ¡Queremos ver a Jesús!

Como el artista que reproduce un cuadro hasta mover a otros a buscar el original, el servicio cristiano ha de reflejar a Cristo para que los hombres quieran ver a Jesús.

Un joven artista desconocido deseaba pintar una copia de un hermoso cuadro que colgaba en un palacio de Roma. Le fue negado el permiso para copiarlo en el palacio, así que se dispuso a reproducirlo de memoria. Hora tras hora se sentaba ante el cuadro hasta que se apoderaba de él, y entonces, apresurándose a casa, comenzaba a pintar. Cada día dedicaba algún tiempo a contemplar el original, y cada día descubría alguna belleza nueva.

Por fin se alzaba en su estudio una copia tan maravillosa que cuantos la miraban decían: «¡Tenemos que ver el original!».

De igual manera, este debería ser el objetivo supremo de todo nuestro servicio cristiano: reproducir al Señor Jesucristo de tal modo que los hombres digan: «¡Tenemos que ver a Jesús!».

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Pittman

Título original: A young, unknown artist

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.

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