El hecho de que nuestro Señor fuera "hecho pecado por nosotros" se presenta aquí mediante el significativo traspaso del pecado al novillo, efectuado por los ancianos del pueblo. La imposición de la mano no era un mero toque de contacto, pues en otros pasajes de la Escritura el vocablo original tiene el sentido de apoyarse con peso, como en la expresión: "Tu indignación pesa sobre mí" (Salmo 88:7). Ciertamente esta es la esencia y naturaleza misma de la fe, que no solo nos pone en contacto con el gran Sustituto, sino que nos enseña a apoyarnos sobre Él con toda la carga de nuestra culpa.
Jehová hizo que se reunieran sobre la cabeza del Sustituto todas las ofensas de su pueblo del pacto; pero cada uno de los escogidos es traído personalmente a ratificar este solemne acto del pacto, cuando, por gracia, es capacitado por la fe para poner su mano sobre la cabeza del "Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo."
Creyente, ¿recuerdas aquel día de arrobamiento en que por primera vez te diste cuenta del perdón por medio de Jesús el portador del pecado? ¿No puedes hacer gozosa confesión y unirte al que escribe para decir: "Mi alma recuerda con deleite su día de liberación! Cargado de culpa y lleno de temores, vi a mi Salvador como mi Sustituto, y puse mi mano sobre Él; ¡oh, cuán tímidamente al principio! Pero creció el ánimo y se confirmó la confianza hasta que apoyé mi alma enteramente sobre Él. Y ahora es mi gozo incesante saber que mis pecados ya no se me imputan, sino que fueron puestos sobre Él; y, como las deudas del viajero herido, Jesús, como el buen samaritano, ha dicho de toda mi futura pecaminosidad: ¡Cárgalo a mi cuenta!" ¡Bendito descubrimiento! ¡Eterno consuelo de un corazón agradecido!
"Mis numerosos pecados, trasladados a Él,
jamás volverán a hallarse, perdidos en la corriente expiatoria de su sangre, donde toda culpa queda sumergida!"
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: April 13 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.