Oh Dios eterno y siempre bendito, cuya misericordia se renueva cada mañana sobre mí, concédeme en este día esa paz que el mundo no puede dar. Así como los rayos del sol iluminan de nuevo mi habitación terrenal, que la cámara interior de mi alma sea iluminada por un resplandor mejor y más brillante. Jesús, fuente bendita de luz, de vida y de gloria, dispersa toda tiniebla de incredulidad y de pecado. Que tu presencia y tu amor santifiquen mis alegrías, y mitiguen y consagren mis tristezas.
Antes de entrar en los deberes de este día, rocía una vez más los dinteles y los postes de mi corazón con tu sangre preciosísima; que mis pensamientos más íntimos, mis propósitos, mis deseos y mis afectos queden consagrados al Dios a quien pertenecen. Conmigo, Señor bendito, soy rico aunque me falte todo lo demás; sin ti, soy pobre aunque poseyera la riqueza de mundos enteros. Quita lo que quieras, pero no te quites a ti mismo. Nada puede llenar y satisfacer los anhelos de mi naturaleza inmortal sino tú; toda felicidad terrenal es un pobre sustituto de la fuente inagotable de todo gozo. Que yo sepa lo que es, en medio del naufragio de los refugios y las esperanzas terrenales, exultar en esta convicción: «El Señor vive; y bendita sea mi roca; y enaltecido sea el Dios de mi salvación».
Mientras pido que tu reino venga en mi propio corazón, deseo pedir de manera especial por su extensión por todo el mundo. Levántate, oh Dios, y sean esparcidos tus enemigos. Que llegue pronto el día bendito en que un mundo redimido y libre ya no conozca moradas de tinieblas ni de cruel servidumbre, cuando judío y gentil reciban al Príncipe de paz en el trono del imperio universal, y «todos los términos de la tierra vean la salvación de nuestro Dios». «Ven, Señor Jesús; ven pronto.» Concede, Señor, que yo esté preparado para recibirte. Que mis lomos estén ceñidos y mi lámpara arda con claridad, para que al llamamiento del Esposo pueda responder con gozo: «¡Este es mi Dios! He esperado por él».
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: FOR THE COMING OF YOUR KINGDOM
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.