Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Prepara hoy el camino para la venida del Señor

El Señor viene siempre a nosotros cuando el camino está abierto; los pecados sin confesar lo estorban. Preparemos el corazón cada día para recibirle en paz, sin mancha y sin reproche.

El Señor siempre está viniendo a nosotros, o siempre está dispuesto a venir a nosotros, si el camino le está abierto. Sin duda, perdemos continuamente las visitaciones celestiales, porque el camino está bloqueado. Si deseamos recibir esas visitaciones, debemos mantener el camino siempre abierto. Los pecados a los cuales nos aferramos, no confesados, sin arrepentimiento, no abandonados, bloquean el sendero, y Cristo no puede venir a nosotros hasta que los quitemos del camino.

Hay también otro sentido en el cual necesitamos preparar el camino del Señor. Él puede venir en cualquier momento, en la muerte, para llamarnos a salir de toda nuestra ocupada labor. ¿No hay ninguna preparación necesaria ahora en nuestros corazones para esta venida del Señor? ¿Estamos listos para él en cualquier instante? ¿Están nuestras lámparas alistadas y ardiendo? ¿Están nuestros lomos ceñidos, tenemos calzados nuestros pies y nuestro bordón en las manos? Si él viniera esta hora, ¿cómo nos hallaría? Pedro nos da un buen consejo cuando, hablando de la venida de Cristo, dice: «Sed diligentes, para que seáis hallados por él en paz, sin mancha y sin reprensión.» ¿Nos hallaría así, si viniera hoy? ¿Estamos en paz: en paz con Dios, en paz con nosotros mismos, en paz con todo el mundo? ¿Nos hallaría sin mancha? ¿Hemos mantenido nuestras manos limpias y nuestro corazón puro, y nos hemos conservado sin mancha del mundo? ¿Nos hallaría viviendo vidas irreprensibles, tan sinceras, tan verdaderas, tan sin tacha, que el mundo no encuentre en nosotros causa de reproche, y que él mismo nos apruebe?

Nos conviene pensar en estas cosas, y si el camino para su venida no está preparado, apresurarnos a tenerlo listo, porque él puede venir en cualquier momento. A los judíos se les enseñó a preparar el camino para la venida del Señor, arrepintiéndose de sus pecados y volviendo sus corazones a Dios. Eso es justo lo que cada uno debe hacer si desea que Cristo venga a él con bendición: cada pecado debe ser barrido.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Coming of the Lord

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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