«¿Vivirán estos huesos?» Ezequiel 37:3
Un hábil jardinero que pasaba por una calle vio una raíz que había sido arrojada de un jardín. Parecía no valer nada. Incluso había estado en el fuego y estaba ennegrecida y quemada. Pero el jardinero pensó que aún podría haber en ella un poco de vida, y contempló la visión de la hermosa vid que aún podría brotar de ese tizón arrancado del fuego. Así que la tomó consigo y la plantó; y creció; entonces la cuidó con tierno esmero, y a su tiempo una majestuosa vid, cubierta en otoño por racimos púrpura, enroscó sus guirnaldas en torno a las puertas y ventanas de su casa.
Así es como el Señor, en Su ternura, trata con los pecadores. Puede parecer que no quede en ellos ni una chispa de algo noble, ni una posibilidad de algo hermoso o bueno. Pero Él los toma y derrama Su amor sobre ellos, y ellos crecen hasta alcanzar una belleza celestial, y finalmente aparecen en el Cielo entre los glorificados. Ninguna vida humana está irremediablemente perdida cuando se halla bajo el amor transformador de Dios.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Can these bones live?
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.