Llénanos de un sentido profundo y humillante de nuestra culpa. Que lloremos un pasado errante y recibamos gracia para un futuro desconocido. Buscaríamos hoy de nuevo encender nuestro amor en Tu santo altar. Inspíranos con resoluciones de nueva obediencia. Que ya no vivamos para nosotros mismos, ni para el mundo, ni para la criatura, ni para el pecado. Que el gran Creador y el adorable Redentor ocupen, sin rival, el trono de nuestros afectos.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 40
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.