Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Recibir a Cristo y abrir el corazón a su bendición

Quienes cierran sus puertas a Cristo se privan de grandes bendiciones, mientras que quienes le reciben entran en la familia de Dios por el camino único y seguro que Él mismo nos abre.

Las personas que cierran sus puertas a Cristo siempre se cierran también a grandes bendiciones; quienes le abren dejan entrar en su vida todo el amor y el gozo del cielo. Algunos dicen que no importa si reciben o no a Cristo. Creen en la misericordia y el amor de Dios, y no ven por qué necesitan recibir a Cristo. Aquí se nos hace muy claro que la única manera de recibir el amor y la misericordia de Dios es recibiendo a Cristo. Solo quienes le reciben llegan a ser hijos de Dios. Cristo es el único camino a Dios, la única puerta hacia la casa del Padre. Rechazar a Cristo es rechazar la adopción en la familia de Dios.

Entonces también aprendemos otra cosa del texto de esta mañana. Algunas personas se sienten perplejas al no saber cómo llegar a ser cristianas. Aquí el camino queda trazado con tanta claridad como una senda de luz. Cristo viene a nosotros como el único Mediador, el Hijo de Dios, el Salvador divino; y nosotros solo tenemos que recibirle, aceptarle con el corazón y entregarnos a Él. «Pero está el misterio del nuevo nacimiento. No puedo entender eso», dice alguien. Usted no tiene nada que ver con eso; ¿acaso no dice este versículo que si recibimos a Cristo llegamos a ser hijos de Dios?

La misma frase continúa diciendo que quienes así reciben a Cristo nacen de nuevo; pero declara expresamente que este cambio no es obra suya, ni obra de hombre alguno, sino que es obrado divinamente: nacen de Dios. Todo lo que nos corresponde a nosotros es simplemente recibir a Cristo. No tenemos nada que ver con el misterio del nuevo nacimiento. Esa es obra de Dios, y Él es poderoso para realizarla. Nuestra parte es la aceptación de Cristo; Dios cambiará nuestros corazones. Si recibimos sinceramente al Hijo de Dios como nuestro Salvador, la nueva vida fluirá al instante en nuestro corazón, y llegaremos a ser hijos de Dios, no por ninguna ficción de nombre, sino por la comunicación de la vida divina.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Receiving Christ

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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