Debemos recibir la palabra de Dios con afectos proporcionados a su santidad, sabiduría, verdad y bondad. Las palabras de los hombres son frágiles y perecederas, como ellos mismos, y a veces falsas, necias e inconstantes; pero la palabra de Dios es santa, sabia, justa y fiel. Recibámosla y considerémosla en consecuencia. La palabra obró en ellos, para hacerlos ejemplos a otros en fe y buenas obras, en paciencia bajo los sufrimientos y en las pruebas por causa del evangelio. El asesinato y la persecución son aborrecidos por Dios, y ningún celo por cosa alguna en la religión puede excusarlos. Nada contribuye más a que alguna persona o pueblo llene la medida de sus pecados, que oponerse al evangelio y estorbar la salvación de las almas. El evangelio puro de Cristo es aborrecido por muchos, y la fiel predicación de él es estorbada de muchas maneras. Pero los que prohíben predicarlo a los pecadores, a los hombres muertos en pecado, no con esto agradan a Dios. Tienen corazones crueles y son enemigos de la gloria de Dios y de la salvación de su pueblo, quienes les niegan la Biblia.
Su gozo por ellos (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Thessalonians 2:13-16
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.