Me agrada la palabra recostado. Juan recostó su peso sobre Jesús, sobre su pecho, cerca de su corazón. Necesitamos aprender mejor nuestro privilegio de recostarnos, de anidar en el pecho del amor divino. Pensamos en entregarle a Cristo algunas de nuestras cargas; pero Él quiere llevarnos a nosotros y a todo nuestro peso.
Un caballero estaba mudando su biblioteca y su hijo le ayudaba. El niño había llenado sus brazos de libros y se había marchado orgulloso con su carga. Sin embargo, al poco rato el padre oyó un llamado de auxilio: el pequeño había llegado a la mitad de la escalera cuando la carga resultó demasiado pesada y se dejó caer. El padre oyó el llamado, subió y cargó tanto al niño como a sus libros.
Esto es lo que Jesús hará por nosotros. Él toma nuestros pecados y los perdona; toma nuestro corazón perverso y lo transforma; toma nuestra vida arruinada y la restaura; toma todos nuestros errores y faltas y los corrige. Toma en sus manos el ordenar nuestros pasos, el moldear nuestras circunstancias, el regir y sobreponer los acontecimientos de nuestros días, nuestra liberación en la tentación. En verdad no tenemos nada que ver con nuestra propia vida, salvo nuestro sencillo deber, día tras día, hora tras hora.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - April 30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.