Oh Señor, deseamos acercarnos a tu graciosa presencia, en el nombre de Aquel a quien siempre escuchas y en quien te complaces siempre. Danos gracia para acercarnos a Ti, bajo un profundo sentido de nuestra indignidad. No tenemos nada que alegar en extenuación de nuestra culpa. Hemos pecado contra la luz y el privilegio, contra la advertencia y la misericordia. Lamentamos nuestra depravación arraigada, nuestra constante inclinación a apartarnos de Ti, la flaqueza de nuestra fe, la frialdad de nuestro amor, la imperfección de nuestros mejores servicios, los motivos mezclados en nuestros deberes más santos. Acudimos de nuevo, echándonos sobre la plenitud infinita de nuestro adorable Redentor. En Él está toda nuestra esperanza. Danos, de su tesoro inagotable, gracia sobre gracia. Transformanos a su imagen. Que busquemos caminar en sus pisadas y seguir su ejemplo.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.